4 de septiembre de 2011

Llegó tu hora.

Caminos que se cruzan a la vez que otros se separan. Horizontes in-explorables por el miedo a adentrarse en terrenos desconocidos. Grandes cordilleras de donde a veces es duro caer. 
Debemos disfrutar el camino mirando de reojo los pasos que dejamos atrás y analizando con cautela cuales podrían ser los siguientes. Todos partimos del punto A para llegar al punto B, pero por el camino cruzan diferentes sendas que nos señalan nuevos lugares a los que podemos llegar. En ocasiones, el ansia por llegar a nuestro destino nos ciega de tal forma que nos impide ver esas sendas. 

Vivimos en constante movimiento, rodeados de estímulos y opciones. Opciones que cambian cada día, trenes que parten cada minuto y oportunidades que dejamos escapar cada segundo.
Tal vez haya llegado la hora de que tomes las riendas de tu vida y aprendas a no depender de cada persona que pase por ella. Siempre es bueno compartir el camino con alguien pero debes ser consciente de que algún día pueden decidir cambiar el rumbo de su marcha dirección a otro punto y que tú deberás ser capaz de seguir tu camino y aprender a ser independiente.

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