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| Find your way. |
Historias desgastadas que dejan un recuerdo en cada una de las esquinas de la ciudad, momentos de euforia y sentimientos de derrota. Una ciudad cargada de
pasión y de primeras veces; aquella casa que recordará mis primeros pasos, aquel colegio donde leí por primera vez, aquel primer beso inesperado junto a un coche destartalado aparcado en una de esas calles a la que nunca calificarías de
romántica, primeros desamores y primeras salidas nocturnas entre ilusión y nerviosismo y sobre todo aquella primera vez, aquel momento de incertidumbre y mariposas revoloteando, aquel momento donde las sensaciones eran
insuperables y los sentimientos traspasaban cada poro de mi piel. Sentimientos que se concentran en el centro de la ciudad, que hacen que cada vez su corazón lata con más fuerza y sea más difícil despedirse de ella.
Sin embargo, hay veces en las que debemos dejarlo todo atrás, en las que nuestro mundo necesita un cambio, uno radical, más allá de lo que supondría un simple cambio de instituto o de amistades, uno real. Porque olvidar todos esos recuerdos no sería justo, porque tener recuerdos en cada una de las esquinas no es tan malo como podría parecer, pero a veces todos esos momentos son los culpables de que no puedas seguir adelante.
Podrías pensar que es un
capricho inmaduro, una obsesión, una locura pensar que ese proyecto saldrá adelante. Podrías decirme lo mucho que echaría de menos vivir aquí, la gente que dejo, el cambio
bestial que supondría un cambio de ciudad. Pero somos bestialmente
jóvenes, si hay un momento para hacerlo es este, y lo cierto es que incluso las esquinas hablan ya de
Barcelona.
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